
En Corto.
Lo chido.
Los cortos referidos a continuación son en su mayoría dirigidos por mujeres, en hora buena, un aplauso sincero a esta fuerza esencial que le brinda sentido al FICM 2009, y al mundo en general. Además, el programa de cortos número cinco, que es el que vimos, merece un reconocimiento por hablar del cine en sus propios términos: el cine no es el aglomerado de las demás artes, es por sí mismo. Luces negras, Señora pájaro, Como pez en el agua, Pin-Up y no tanto Goreme, fueron una muestra importante del séptimo arte. Más allá de describir, o narrar, lejos de establecer una serie de referencias obligadas, y haciendo presencia importante, estos cortos se instalaron firmemente en aquello que llamamos Cine. Estos cortos son potentes.
Señora pájaro es un film que trata de la muerte, bienvenida sea. Nos transporta a una dimensión que nadie puede evitar: el cuadrante de la soledad y el vacío. Conductos necesarios a la Esperanza. Una niña con cáncer que tiene como único entretenimiento dibujar y mirar a su vecina en el edificio de enfrente, vecina que está como pájaro en jaula. Agarrada a su barandal es como se sostiene en esta vida. Disfrutar la vista del edificio no es el fin, sino una indecisión suicida.
Pin-Up nos toma de sorpresa, que bueno que haya trabajos que traspasen las fronteras imaginarias. Las revistas eróticas no frontales de los años 50s en España son el material onírico del personaje adolescente de esta producción. Con una fotografía excelente, un montaje no menos bueno y las actuaciones impecables este cortometraje es un serio candidato al premio del FICM.
Como pez en el agua nos dice que el amor llega cuando menos te lo esperas. Pero el amor es terrible y bello, como el fuego, lugar común, impresiona y mata. Por eso Emilia, el personaje principal, sólo se calienta con el fuego. La soledad es el condimento de la existencia, que sazona nuestro camino en la tierra. Cuando el Principito le pregunta a la serpiente que si no se siente sola en su planeta, ésta le contesta que a veces se está más sólo entre la gente.
Por último tenemos a Luces negras. Presenta a un trabajador chino de una tienda de autoservicio en algún lugar de México. Nuestro amigo oriental tiene serios problemas para hablar español, enamorado de una bailarina nudista, se prepara para abordar a la chica de sus sueños. La multiculturalidad es una esquina en la calle de los destinos.
Lo gacho.
Y las funciones de media noche siguen dando de qué hablar: nos dan lastima por su falta de calidad. Cuando leíamos, hace años, Boogie el aceitoso en Proceso, siempre nos quedaban ganas de más. En la presentación del largo animado que lleva este comic a la pantalla grande no quedan nada de esas ganas pretéritas. Un aplauso para todos aquellos extremistas arriesgados en proyectos que no le apuestan a la monstruosa publicidad, ellos saben bien aquel dicho que canta: dime de qué presumes y te diré de qué careces. Por cierto, sería bueno que se hiciera una extensión del FICM en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, el campus de CU es un buen espacio para proyectar películas y no limitar el compromiso social del Cine, ya se hace en festival Expresión en Corto. Paz y Cine.
Carlos Rojas Mtz.
Colaboración de revista Hilo
Del Hip-Hop a la Basura.
Havanyork
Dirigida por Luciano Laborina / 2008 / 1 h 30
El documental Havanyork es una mirada a la gran labor que para con la sociedad ha desarrollado, y desarrolla, el Hip-Hop desde dos circunstancias específicas del mismo: Grabado en un viaje que va y viene de La Habana a New York. Utilizando secuencias que se repiten y adelantan, que van y vienen, ritmo. Documental hecho con las formas propias del género musical tratado, que tiene sus raíces en el tambor africano y a su vez en el sentir de las antiguas culturas que veían en el canto y el baile la regeneración de la vida, porque la música tiene un plan. Este documental-musical explora las posibilidades del Hip-Hop y su papel en las dos urbes históricamente relevantes para todo el mundo, queda decir, muy diferente una de otra. Esta música es la música que necesita nuestra realidad, es el canto que se preocupa por los problemas que parecen hoy en día nos sobrepasan.
Resarcir ciertas patologías colectivas, como la violencia, la discriminación, la intolerancia y todas sus derivaciones execrables, es la tarea del Hip-Hop, de los artistas comprometidos que aparecen en el documental. Tanto para los habaneros, como para los newyorkinos el mensaje es claro: los abuelos africanos, nuestros antepasados, sabían que lo esencial era la verdad, la verdad humana que va más allá de la razón dictadora y la tecnología que engaña, tenemos que escuchar el tono que nos conecte con el todo. En general el documental se instala en la corriente de documental musical que han venido trabajando desde hace unos años gente como Leon Gast, Michael Winterbottom y Fatih Akin, más recientemente, por mencionar algunos. Siempre se ha sabido que La Habana y New York han estado unidas. Ahora se nos viene a la mente algunos ejemplos, como el del escritor cubano Reinaldo Arenas quien después del exilio del marielito en los 80s llegó a la gran ciudad norteamericana, donde escribió gran parte de su obra, y ahí murió; José Martí hizo la revolución cubana desde New York; la salsa dura cubana se produce en New York. No terminaríamos de mencionar las relaciones entre las dos selvas musicales.
Con el Hip-Hop ahora se rompen fronteras y la raíz alcanza hasta el África. Es gratificante ver al inicio del documental-musical a unos grandes de la música cubana, nos referimos a Yoruba Andabo, quienes han mezclado la rumba con el Hip-Hop y continúan dando tumbos, haciendo del tambor algo sagrado y llevando a las nuevas generaciones el mensaje primordial. Hay que reflexionar sobre los tópicos de este trabajo, la multiculturalidad de repente empieza a encontrar una raíz común: ¿serán el tambor y su hijo el Hip-Hop quienes unan a la América dividida, y a su vez a ésta con el mundo entero? Y una pregunta más: ¿qué pasa con el movimiento del Hip-Hop local?
Sociedad Anónima
Dirigida por Beatriz Betsabé Bautista Fletes / 2008 / 20 min.
Lo que nos impactó de este documental es que no busca ser una mirada morbosa sobre una actividad que es necesaria, primordial, y como todo lo fundamental, es invisible. Sociedad Anónima nos muestra a los trabajadores de la basura en Tepic, sus opiniones y su sentir. Los pepenadores nayaritas nos abren su ser: una señora que toda su vida ha vivido entre la basura y es más feliz que muchos de nosotros; el Cholo, quien ha tenido pena al principio por trabajar ahí, pero la vida le ha enseñado que su trabajo es digno e importante. Así varias historias más, que nos hablan y nos recuerdan que estamos aquí en función de un sin fin de relaciones, entramado de relaciones que crean lo que se llama Mundo. Además que la fotografía es muy buena y la directora tiene un compromiso importante con su trabajo, cosa que se agradece siempre, tomar postura.
La moraleja.
En lo que coinciden este documental y el de Havanyork es que los dos son una protesta en contra de sistemas opresores que atentan contra la vida, desde una discriminación por tu trabajo, hasta aquellos asesinatos en nombre de una raza superior. No excluir. Nos quedamos con la paráfrasis de algo que dice un artista newyorkino en Havanyork: que esto no sea sólo un entretenimiento más, sino que hagamos conciencia de ello y reaccionemos. Paz y cine.
Carlos Rojas Mtz.
http://www.esparaqueteguste.blogspot.com/